El depósito es la parte del alquiler de coches que todos temen, normalmente porque se explica mal o directamente no se explica. El nuestro es deliberadamente sencillo: una fianza reembolsable que coincide con la franquicia del seguro, que se toma en la entrega y se devuelve cuando el coche regresa. Aquí te explicamos exactamente cómo funciona, qué cubre y qué ocurre en cada fase, para que no haya sorpresas el día señalado.
Cómo funciona la fianza reembolsable
La fianza es una cantidad en concepto de garantía que se retiene durante todo el alquiler y se te devuelve al finalizar. No es una tarifa ni forma parte del precio del alquiler. Según el vehículo, es de 300, 600 o 1000 euros, y el importe de cada coche en concreto aparece en la página de ese coche, de modo que lo conoces antes de reservar y no al llegar al mostrador.
El importe no es arbitrario. Equivale a la franquicia del seguro, que es el máximo del que serías responsable en caso de daños. Fijar la fianza en ese mismo nivel significa que ambas cifras siempre coinciden, y nunca estás expuesto a más de la cantidad que se te indicó desde el principio.
Puedes dejarla mediante preautorización de tarjeta, en efectivo o por transferencia. La preautorización bloquea un importe en tu tarjeta en lugar de cobrarlo, por lo que los fondos quedan reservados pero no se cargan. Una vez devuelto e inspeccionado el coche, la fianza se libera en un plazo de tres a diez días. Ese margen depende de los procesos bancarios y no de nosotros, y por eso indicamos un intervalo en lugar de un único día.
Qué está cubierto y qué no
En el caso habitual, no se deduce nada. Coges el coche, lo conduces, lo devuelves en el mismo estado y se libera la fianza íntegra. Eso es lo que sucede en la inmensa mayoría de los alquileres, y todo lo que sigue es la excepción y no la norma.
La fianza puede retenerse parcial o totalmente en un conjunto definido de circunstancias: nuevos daños en el vehículo, incumplimiento de las condiciones del alquiler, multas y sanciones de tráfico contraídas durante tu alquiler, fumar en el coche e incumplimientos de la política de combustible. Cada uno de estos supuestos es específico y está documentado, sin dejar margen a interpretaciones, que es precisamente el motivo de enumerarlos.
Dos detalles evitan la mayoría de los conflictos. La política de combustible es de lleno a lleno: recibes el coche con el depósito lleno y lo devuelves lleno, y si falta combustible se cobra el repostaje más una tarifa de servicio. Y el coche debe volver en un estado razonable; un vehículo excesivamente sucio puede conllevar una tarifa de limpieza. Ninguna de las dos cosas es inusual en el sector, pero conviene saberlas el primer día y no la última mañana.
La entrega, paso a paso
No hay mostrador de alquiler ni colas, porque no tenemos una oficina permanente. Te llevamos el coche a la dirección que elijas, a la hora que elijas. La entrega en el sur de Tenerife es gratuita; las ubicaciones más alejadas pueden tener un cargo adicional, que se acuerda de antemano y no se añade después.
Trae dos cosas: un carné de conducir válido y tu pasaporte. Debes estar presente en persona, ya que quien figura en el contrato es quien recibe el coche. Los conductores deben tener al menos 26 años y un mínimo de tres años de experiencia al volante, y se aceptan los carnés nacionales que cumplan los requisitos internacionales. No necesitas ser residente en España ni disponer de tarjeta de crédito, ya que se acepta el efectivo.
La entrega en sí se hace sin prisas. Damos juntos una vuelta al coche y registramos su estado, repasamos los mandos, incluido el funcionamiento de la capota, comprobamos el nivel de combustible, formalizamos el contrato y resolvemos la fianza. El importe total del alquiler se abona en este momento. Después te marchas al volante, y si surge cualquier cosa durante el viaje tendrás una persona real a quien contactar en lugar de un centro de llamadas.
Tus preguntas, respondidas
¿Cómo confirmo una reserva? Una reserva queda confirmada una vez verificados los documentos y recibido un pago anticipado de 100 euros. Ese anticipo asegura un coche concreto para unas fechas concretas, y es independiente de la fianza. No es reembolsable y no se descuenta de nada más: el saldo se liquida en la entrega.
¿Puedo pagar a plazos? No. El importe total del alquiler se abona en la entrega, mediante transferencia bancaria, efectivo, terminal de tarjeta u otro método acordado de antemano. Se emite un recibo o factura al efectuar el pago, y los precios incluyen el IGIC cuando corresponde.
¿Y si mi vuelo se retrasa o cambian mis planes? Avísanos lo antes posible y nos adaptaremos; resulta mucho más fácil cuando lo sabemos con antelación. Un cambio de fechas se trata como una nueva reserva y requiere un nuevo pago anticipado, y una ausencia sin aviso implica que el anticipo no se devuelve. Devolver el coche antes de tiempo no genera reembolso, y las prórrogas son posibles si el coche está disponible. Si prefieres preguntar antes de reservar, escríbenos y te responderemos con claridad.




